jueves, 4 de marzo de 2010

El Palacio de la Memoria


Al lado del libro preferido de Niccolò, el Ab Urbe Condita de Tito Livio, estaba De Oratore de Cicerón, y al lado de este se encontraba la Rhetorica al Herennium, un delgado volumen de autor anónimo.
-Según Cicerón -dijo Niccoló, recordando-, esta técnica la inventó un griego, Simónides de Ceos, que acababa de abandonar una cena con gran concurrencia de hombres importantes cuando se derrumbó el techo y todos perecieron. Cuando le preguntaron quién había allí presente, logró identificar a todos los muertos recordando el lugar que ocupaban a la mesa.
-¿Qué técnica? -preguntó Ago.
-En la Rhetorica se llama igual, el palacio de la memoria -contestó Il Machia-. Construyes un edificio en tu cabeza, aprendes a orientarte en él, y entonces empiezas a asignar recuerdos a sus distintos elementos: los muebles, los adornos, lo que quieras. Si asignas un recuerdo a un espacio concreto, puedes recordar un sinfín de cosas paseándote por allí en tu cabeza.
"La encantadora de Florencia". Salman Rushdie

Cuando leí a Rushdie decir que el objetivo de esta nueva novela era recuperar (y ensalzar) la figura de Niccolò Maquiavello como el gran estratega y estudioso del renacimiento que fue y no como se le recuerda (en la actualidad, la palabra "maquiavélico" designa a alguien amoral y oportunista) me lancé de cabeza a leerla.
Por fin! se le hará justicia a Maquiavello -pensé.

Personalmente NO creo que Rushdie transmita en las páginas de este libro lo que pretendía (lástima!) pero me quedé con algo interesante para organizar esta memoria de pez que gasto de cara a los exámenes...

6 comentarios:

Ana dijo...

Tengo a los obreros construyéndome "el palacio" a marchas forzadas. No sé si lo tendrán listo para el examen de mañana pero ahí están dale que te pego!...
Esas columnas con ese mármol NO!! Quedamos que sería de Carrara!! Dónde vais con ese frontispicio?!!...
Aix!! Ni de coña tenemos esto listo para mañana...

Everything You Know Is Wrong dijo...

Tu tienes un examen y estas aqui blogeando?
En que cimientos construyes tu palacio?
Ah, Maquiavelico ya ha ganado su sentido propio. Significa algo asi como... maquiavelico, no? no hay palabra que lo explique mejor.

Ana dijo...

CUÉLLAR!!
:)

No te lo vas a creer pero... justo ahora pensaba en ti y en ese:
"Estudia leñe!!" que me espetas cada vez que me da por "procrastinar" cuando se acerca un examen!!
jajajajaja

Vaaaaaaale, ya me pongo!
Es que ponerse a ello sin ese "Estudia leñe!!" tuyo NO es lo mismo...
;)

Un besazo

PD; Y deja a "miMaquiavelo" en paz!!
No lo entendéis!! Snif!!

Gonzalo dijo...

Ya lo habrás hecho, así que...
¿Qué tal te ha ido?

Yo sigo "amueblando" la memoria e intento lucir un "mejor palacio" para disfrute personal -también, eh!- (de que modo sino me atrevería a invitar a nadie?)

Y no es tan difícil! Todo lo que me va gustando menos
-y que no puedo "tirar"-
lo voy dejando en el trastero.

A ti, te tengo bien visible
(sin urgencia, sin preocuparme; pero ocupándome)

GRACIAS! por tu e-mail
-ya hablaremos-.

Mientras...
y hasta que termine de construir ese "ya",
Un besazo, Ana.

Alberto Tallón dijo...

Yo soy el típico estudiante nefasto, que con tal de no ponerme delante de los apuntes me buscaba cualquier chorrada que hacer...la de visitas que hacía a la nevera por no poner el culo en la silla e incar codos... al final, cuando no había más narices, ya no el día antes, sinó la noche antes, a aplicar la técnica de la lectura en diagonal... si yo me saqué la carrera siendo tan malo, ¡¡¡tú fijo que la sacas a delante!!!

ya nos contarás cómo te ha ido!!!!

P.D: cuidado con Maquiavelo,que te llevará por el mal camino :)

Jorge dijo...

No se trata tanto de estudiar; vulgo memorizar, sino de entender, y sobre todo de cara a los examenes "dejarse llevar".
La preocupacion tiene una proporcion inversa al resultado.
Transpondete¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
(como decia loquillo, a por ellos que son pocos y cobardes).